HISTORIA DE PIÑEIRO

Por Rudi Varela

Piñeiro, dada su situación geográfica, se manifiesta desde sus albores como una zona promisoria para la industria. La familia Mackinlay, en 1831 y luego los Cobo Lavalle vecina de la Quinta Grande tenían un saladero al que se le puede considerar como la primera industria del lugar, en 1846 en las actuales calles C.Fiorito, Aldecoa, San Luis y Díaz.


Al morir Felipe Piñeiro en 1858, hereda su hermana Trinidad quien vende para de los terrenos al Ferrocarril Sud quien construye el puente sobre el Riachuelo, los talleres y la estación Barracas (hoy Avellaneda) fueron inaugurados en 1865.
El transporte ferroviario y naval por el Riachuelo fueron la base para que en sus alrededores se aglomeraran industrias. En los trece años antes de construirse el pueblo ya había fábricas importantes: dos en 1880, la jabonería de Antonio Morando (testigo de uno de los combates de la Revolución del 80) situado en la hoy avenida H.Irigoyen 550 y la S.A Talleres Metalúrgicos Antonio Repzzónico y José Ottonello; donde hoy está Makro, dedicada a la fabricación de tornillos, vigas y repuestos para ferrocarriles. La empresa conocida como Resta y Chiaramonti sería luego Metalúrgica San Martín (TAMET) hoy FERUM fueron en 1886 la fábrica de cajas fuertes «La invulnerable» de Nicolás Vetere y en 1892 la de clavos y alambres, «La Perseverancia», ambas sobre la calle Bosch.
Frente a la estación ferroviaria, que estaba a nivel de la calle, en 1887 se instala el holandés José Conen con una fábrica de jabón y velas a la que agregaría ácidos, en 1894, situada en el camino a Puente Alsina hoy Rivadavia al 500 aprovechando el arroyo Lemos para sus desagües. Además, en esta época se instaló la fábrica de velas de Meric y Cía. Donde se refugió el vecindario en la Revolución de 1890.
En 1890 se construyo el terraplén de las vías del Ferrocarril Oeste con el cual, la localidad de Piñeiro, antes de nacer quedó geográficamente dividida, perjudicándola hasta hoy. El puente que construyo en 1902 para el paso sobre el Riachuelo, que unía la estación de cargas, Riachuelo, hoy Ingeniero Brian, y el Mercado Central de Frutos es el más antiguo y se halla en la zona que esta en litigio geográfico entre la capital y la provincia, donde esta el club Victoriano Arenas. Antes de que el pueblo tenga calles, en el cruce de los caminos a «Las Cañuelas» y «Paso de Burgos» (hoy H.Irigoyen y Rivadavia), se crea la primera escuela de la zona, en 1892.


Periodo de asentamiento (1893-1910). Primera parte.
El 10 de abril de 1893, Trinidad Piñeiro, presenta a la Municipalidad el plano amanzanado y en lotes. En sus primeros diecisiete años, Piñeiro o Piñero, como también le decían, no tenía veredas. Sus calles eran de tierra y se desconocía el servicio de riego. Los árboles sólo lucían en el interior de algunas casas quintas, lo que junto a las flores, atenuaban los malos olores. Eran épocas en que la noche era noche en serio, atenuada únicamente por alguna lámpara o velas de las viviendas. Todavía no se había prohibido el tránsito de hacienda y de animales sueltos por la calle.
En el pueblo ya delineado, las industrias que se instalan son las curtiembres de Ángel Persano (Diaz 501), la de César Vicini y Francisco Lotto, en 1894, que encontraron en el Riachuelo, agua para sus piletas y cloacas para sus desperdicios. Al año siguiente, la similar de Juan Pienovi (Giufra 760) y el Lavadero de Lanas Soulas y Filks, (hoy Rivadavia y Pienovi). En 1903, Juan Najurieta era el encargado de la Estafeta Postal, en Crnel. García 173. El primer cartero a caballo fue Blas Ramírez. El agente de policía, que venía de Barracas al Sud, empieza a custodiar la zona en febrero de 1896. El primer festejo de las Fiestas Patrias con carrera de sortijas, fue en la calle 3, hoy Lebensohn, el 25 de mayo de ese año.
En lo educacional, al morir, Trinidad Piñeiro, en 1894, sus nietos herederos venden el cascos histórico a Antonio Reale, quien en 1897 lo alquila a la Escuela Nº 12 que es trasladada desde Villa Industriales. Esta escuela se quedó hasta 1901 para mudarse a Giribone 648 y luego a Domínguez 965. El antiguo casco es ocupado por la Escuela Nº 14. Al morir su dueño en 1922, pasa a su hijo Antonio Vicente Reale y Fiorentino siendo por último expropiada por el gobierno de Buenos Aires en 1950 y demolida para hacer el edificio actual.
A fines de 1896, se inauguran nueve focos de alumbrado público con sistema de corriente continua. Todo un avance para ese entonces. En el interiror de las casas se utilizaban los sistemas conocidos anteriormente como el aceite de pata de toro, las velas y el kerosene. El agua era generalmente extraída del Riachuelo, la que se dejaba decantar para luego cocinar, lavar o beber. El agua corriente se instala a principios de 1911.
A fines del siglo pasado, mientras las calles del barrio de Piñeiro, van cambiando su número por nombres propios, pedidos al Gral. Mitre, surgen dos nuevos Parajes: Villa Pobladora en 1899 y Lavalle en 1904. En este año siguen aumentando las grandes industrias, la metalúrgica de Bary y la dedicada a artículos rurales de Spínola y Noccetti y en 1901, la fábrica de cola de Francisco Pienovi, en Carlos Fiorito y Diaz. En base al incremento de fábricas, sus pobladores fueron asentándose en lo edilicio, en la enseñanza, en lo eclesiástico, en lo comercial, en lo deportivo y en la sanidad.
Con un conglomerado de inmigrantes y de argentinos se fue armando el poblado con ideologías mezcladas que iban desde los católicos hasta los anarquistas, argentinos, italianos, españoles, holandeses, franceses, polacos, luego alemanes, lituanos y caboverdianos que tenían una sola cosa en común: eran todos proletarios. Estos comenzaron a reunirse en instituciones. En el Club Progresista 1902, García 173, que se muda luego a otros lugares y desde 1932 en Rivadavia 196, siendo este club deportivo y social el más antiguo de Piñeiro. En lo eclesiástico en 1905, por los Martínez Alegre y los Dellucchi, en Roseti 167 y en la instrucción del anarquismo con Ángel Pícollo y sus discípulos Perla y Humberto Correale. En 1902, la sanidad del pueblo pasaba por la botica de Juan Poggeti, Fraga y Aldecoa. Las familias pudientes de la Capital y de Avellaneda se reunían en el Club Regatas de Avellaneda desde 1910.
En 1904 y 1905, empiezan a rematarse las zonas que hoy son denominadas Santa Teresa y Petrocchi. En 1906 se agregan dos escuelas, la Nº 2 y la Nº 28. La primera fundada en 1852 por el creador del Partido Martín José de la Serna, la que es trasladada de la plaza principal de Avellaneda hasta la casa del industrial de Bary, cerca de Tyssenn. Desde 1915 está en México 682. En 1945 se inaugura el nuevo edificio con el nombre de «República Argentina», la que diez años después recibe el padrinazgo de la firma Llauró y de la señora del presidente Illia. La escuela Nº 28 fue fundada en 1906, gracias a los aportes de la familia Tetamanti.


Las industrias siguieron aumentando. En 1904, la fábrica de jabón y velas Unión Industrial de Pedro Salas, en Pavón 1059. en 1905 la cristalería de Rafael Papini, al borde del Riachuelo, Carlos Pellegrini 176 y la curtiembre «La Lucinda»; en 1910, la Compañía Fosforera; en 1911, las fábricas Llauró y La Colorada y en 1913 la Cerealera Tetamanti y los Ácidos Renna.
El aumento de grandes industrias unidas a otras pequeñas como la Imprenta Pérsico, la más antigua del partido, incrementó la población. Entre 1908 y 1910, se empezaron a establecer los barrios «Porvenir», «Castellino», y «Arroyo Lemos», con algunas Sociedades de Fomento como El Progreso. En 1908, le da más movilidad al pueblo los teléfonos de dos compañías privadas, los tranvías Eléctricos del Sud que venían desde Constitución por el Puente Bosch. En 1910 los tranvías «Del Puerto» que venían desde Retiro por el Puente Pueyrredón.
En 1908 José Occello, convierte su confitería La Perla en teatro, más tarde en cine, en Domíguez y Rivero. En 1905, comienza a funcionar en Fraga 590, el teatro Los Hermanos.

Período de crecimiento
El asentamiento de Piñeiro basado en el desarrollo industrial, se vio reforzado por el empuje comercial en los cincuenta años del Período de Crecimiento.
Entre 1910 y 1911 se crean tres instituciones fundamentales en lo comercial, en lo religioso y en la sanidad. El Centro de Comerciantes y Propietarios de Piñeyro fue el eje que aglutinó a todo el sector de lo que hoy es la localidad. No hubo trámite ante la Municipalidad o el Gobierno Provincial que no pasara por su inquietud. En lo religioso, la llegada del italiano presbítero José Lamanna, hizo que de Nuestra Señora del Rosario y de la Congregación del Sagrado Corazón parta el afianzamiento del sentimiento católico y contrarrestar los idearios ateos y anarquistas. En la parte Salud Pública fue Pablo Spínola el benefactor para concretar la Sala de Primeros Auxilios más importante del Partido en ese entonces.
La instrucción privada tuvo un gran maestro en Roque Ramírez, y en la pública oficial tuvo un crecimiento violento entre 1913 y 1915 con la incorporación de 5 escuelas primarias más. En 1913 se crea la Nº 21 nocturna para adultos en Giribone 648. En 1914 la Nº 41 en Villa Progreso y en 1915 la Nº 51 en la quinta de Molina (hoy Plaza Ugarte), la Nº 53 (hoy 17) en Chile 157 y la Nº 55 (luego Nº4) en Isleta 1741. La sociedad de Fomento Presidente Avellaneda al año siguiente crea el primer Parque Infantil del Partido en Pavón al 900 y cuando inaugura en 1937 su actual edificio de Pavón 808 da clases prácticas nocturnas a 1200 alumnos. También el primer Jardín de Infantes del Partido lo tiene Piñeiro en 1941, en la Plaza Marcelino Ugarte.
Los hermanos Alfredo y Juan Najurieta tuvieron una participación especial en el desarrollo del pueblo; Juan en 1903 es nombrado Jefe de la Oficina de Correos y Telégrafos desde 1916 con alcance nacional, en su casa de García 173, dos años después en Diaz 179 y luego en Dominguez 837. Fueron los principales promotores del primer corso de carnaval (iluminado a gas) en 1913 (el primero en Galicia fue en 1916, y en la casa de Alfredo (Rosetti 167), comienza a funcionar el registro civil en 1915. Juntos dirigieron los primeros semanarios periodísticos locales «Democracia» y «La voz del Comercio».
El primer periodista fue el chispeante Domingo Guillén, corresponsal de «El Pueblo». En 1913 el Teatro La Mosca (hasta 1928, luego Cine – Teatro Madrid) y en 1915 «El Porvenir» le dan pasatiempo social a la Avenida Galicia. A los españoles los reunía la Sociedad de Arte y Cultura Orfeón Fonsagrada en Charlone al 800 y luego en Fraga 239.
En 1913 la sub comisaría comienza a ubicar 7 paradas efectivas en el barrio de Piñeiro y a 4 agentes de a caballo recorriendo los alrededores. En 1922 es ascendida a comisaría.
En 1916, la inauguración del Puente Victorino de la Plaza y el paso de la Compañía Tranviaria «Anglo Argentina», le da a Piñeiro una mayor comunicación con la Capital Federal.
En lo deportivo, el club El Porvenir, fundado en 1915, tuvo una repercusión importante; en 1920 sube futbolísticamente a primera división, desciende en 1926 y vuelve a subir dos años después, yendo a jugar partidos amistosos a Uruguay; en 1937 tuvo en Juan C. Merediz un campeón Panamericano de boxeo.
Las familias Tetamanti y Pienovi fueron otros que impulsaron el desarrollo de la localidad; aparte de lo comercial a ellos se debe la intalación edilícia de la Escuela Nº 28, la del jardín de Infantes Provincial 901, en 1954, la del dispensario maternal (1920) y el club Sol Argentino en Dominguez 829 en 1939 (estaba desde el 1º de septiembre de 1936 en Charlone 924). Muchos médicos consiguieron destacarse, pero sobremanera el filántropo doctor Marck Spangenberg, en Avenida Galicia. El ideario socialista se vio nucleado en Veladas de Estudio Después del Trabajo, desde 1921. El juego de bochas fue muy común verlo en la segunda y tercer década del siglo en los almacenes, como el de Seguí en Charlone al 700.
En 1923, 1926 y 1932 se crean los últimos tres barrios de la actual localidad; Arditti (El Pueblito), Armandina y Zabaleta respectivamente.
El semanario Nueva Vida dirigido por Morfino Riera, junto a la Revista Comercial (luego La Voz del Comercio), periódico del Centro de Comerciantes y Propietarios de Piñeyro, dirigido por Pedro Molinari, le dieron seriedad y profundidad al periodismo local.
En lo eclesiástico, a la parroquia Nuestra Señora del Rosario se agregan en Villa Castellino, los padres alemanes del Verbo Divino en 1929 (Cristo Rey), después de la segunda guerra mundial, y los lituanos de Madre Misericordia, que instalados en 1940, seis años después ven coronado su actual templo.
Tres grandes edificios nos hacen ver el desarrollo adquirido por la comunidad. La Sociedad de Fomento Presidente Avellaneda (1937), cuyo principal promotor fue Francisco Duca; la Sociedad Popular de Educación Bernardino Rivadavia (1938) y la Parroquia Nuestra Señora del Rosario (1940), cuyo factotum fuera la familia Fiorito.
Poco tiempo después con el entubamiento del Arroyo Lemos y la terminación de la calle Carlos Fiorito se tuvo mayor movilidad en la comunicacióncon la Capital Federal.
Por la década del ´40 la localidad de Piñeiro tenía una actividad fabril, febril y agitada, con colectivos a discreción y 8 líneas de tranvías. En la zona circundante a la Avenida Galicia (ya totalmente pavimentada en 1926) empezaba a notarse un gran incremento poblacional y comercial. Ello hace que en 1958 se cree la Escuela Nº 53, en reemplazo de la regenteada por los padres alemanes.
Período de transformación (Desde 1961)
Desde mediados de la década del ´50 se notó una disminución en la actividad comercial en la zona este de Piñeiro (calle Domínguez), y un gran crecimiento en la zona oeste. En la Avenida Galicia principalmente, convertida hoy en una de las arterias más importantes del Partido (después de Mitre y Las Flores), y en la avenida Cabildo (camino afirmado La Plata-Avellaneda).
Si a esto le agregamos el cese de actividades industriales de grandes empresas (Gurmendi, Conen, La Lanera, Galvez, Curtiembres, etc.), que da comienzo después de 1960, podemos ver porque llamamos a este período de Transformación.
Si bien esta merma es notoria y no particular, sino general, Piñeiro sigue conservando como desde principios de siglo la primacía industrial y comercial en el partido (21%). Pero este cierre de fábricas, con sus terrenos todavía ni loteados ni vendidos hace que la población haya disminuido 9 por ciento en los últimos 15 años y que se mantenga estable. Por eso, Piñeiro si la comparamos con las demás localidades del Partido, tiene la menor proporción de habitantes de 14 años (18 %) y entre 14 y 24 años (14,8%). Asimismo, tiente (junto a la cuidad de Avellaneda) la mayor proporción de jubilados y pensionados del Partido (17,6%) y de gente que vive sola (3,9%), según Censo Nacional de 1980. Esta característica de pueblo viejo se ve ennoblecida por la calidad de su gente y por su modo de vivir. Entre sus 30.000 habitantes conviven ciudadanos ilustres, junto a destacados literatos, plásticos, músicos, empresarios, periodistas, políticos, historiadores, etc. Su modo de vivir convierte a Piñeiro en una zona típicamente barrial como ninguna, con la característica de que cada uno de ellos tiene su propio microclima; las vías del ferrocarril, y las Avenidas Pavón, Rivadavia y Cabildo así lo han determinado; otro de los factores es que en el barrio de Piñeiro todavía conviven familias tan antiguas como su fundación, varias de ellas emparentadas entre sí.
De las 9 escuelas que había en el periodo de Crecimiento se mantiene la misma en el de Transformación, porque a las Nº 4, 12 y 19 (ex 51) anuladas aproximadamente en 1976 se compensan con la 707 (con 5 sucursales en los barrios) y las privadas «Mater Misericordia» y «Beata María Ana de Jesús». En este periodo comienzan a funcionar 6 escuelas secundarias: dos en las privadas nombradas anteriormente, las nacionales Nº 7 industrial y las provinciales Nº 5 y 6 comerciales.
Además, funciona la Escuela de Recuperación Nº 502 (ex diferenciada) y la primera escuela laboral del Partido, para alumnos con problemas cerebrales. Piñeiro debe crecer aún más, la presión y la acción de los comprometidos debe hacer que el Riachuelo se limpie en serio y que se cumpla con lo que se pidió hace 77 años; que el pasaje Lamanna o la calle Comisionado Arauz o Briano tenga su comunicación con Villa Porvenir. Sería fácil hacer lo mismo con Paso de la Patria y la calle Fernández con el Puente.
Parafraseando a Roberto Arlt podemos decir que «el futuro de Piñeiro debe ser por prepotencia de trabajo».

Acerca de Hernán Bravo

Director y fundador del periódico La Voz de Piñeiro desde 2003. Técnico superior en Periodismo egresado de TEA en 1998.

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