Entrevista al historiador local Rudi Varela: “El Riachuelo fue clave para la industria”

Rudi Varela tiene 80 años. Desde hace 35 se dedica a estudiar la historia de Piñeiro. Fue fundador de la Comisión de Homenaje Permanente a Piñeiro y de la Acción Católica de Piñeiro, también fue Director de Patrimonio Histórico de la Municipalidad de Avellaneda. Autor de varios libros sobre la localidad, se encuentra terminando uno sobre el origen de los diferentes barrios que la componen.  Al conmemorarse 122 años de la fundación  de la localidad de Piñeiro, La Voz de Piñeiro lo entrevistó para conocer su visión de la historia barrial.

La entrevista transcurre en uno de los bares más tradicionales y antiguos de la localidad, el bar de Alberto, frente a la Escuela Secundaria N°6 de la calle Giribone al 600. Entre pocillos de café y cigarrillos, Rudi Varela hace memoria y explica la conformación del barrio. Historia que aprendió por la transmisión oral de viejos vecinos y hurgando entre amarillentos papeles, historia que ayudo a divulgar a través de sus libros. Hace rato que este hombre peina canas y hace rato que habla de Piñeiro. Sin dudas, uno de los hombres que más sabe sobre la historia de nuestro barrio, o mejor dicho, sobre una parte de la historia de una parte de nuestro barrio.

¿Cómo y cuándo nace Piñeiro?

Los barrios de Piñeiro nacen dentro de una misma etapa. Nosotros festejamos el aniversario desde  el 10 de abril 1893, que es cuando Trinidad Piñeiro le entrega el plano a la Municipalidad. El primer remate se hace dos años después, en 1895. De todas maneras, acá ya había gente. En 1892 surge la escuela N° 14 en la esquina de las avenidas Pavón y Rivadavia. Esto es antes de que Piñeiro sea dividido. La primera industria se instaló en 1822. Fue un saladero de Mac Kinlay, que fue el fundador de la Iglesia Presbiterana en la Capital Federal, luego el saladero lo compran Cobo y Herrero. Después de un tiempo solo queda Cobo que se casa con la hermana del “salvaje” Juan Lavalle. Separadas por 400 metros estaban las casas quintas de Trinidad Piñeiro que era rosista y la otra de Juan Lavalle. Este es el motivo por el que se firmó acá el pacto de Barracas, en 1829, entre Rosas y Lavalle. Este es para nosotros un hecho muy importante. En Piñeiro sucedieron muchas cosas de carácter nacional. Cosas que voy a dar a conocer en mi libro. También hubo otros saladeros y graserías acá en el barrio. La localidad de Piñeiro nace en realidad el 1° de febrero de 1978 a partir de una ordenanza elaborada por Federico Fernández Larraín, antes pertenecía al cuartel Piñeiro. Al mismo pertenecían el barrio Piñeiro, Villa Pobladora, Villa Porvenir, Villa Castellino. Después surgen otros menos conocidos como Santa Teresa, el Arroyo de Lemos o Petrochi, que casi no se menciona. Por ejemplo, la primera sala de primeros auxilios que se llamó Pablo Espínola y hoy se llama Hospital Vecinal de Villa Porvenir está ubicada en Pueblo Petrochi, no en Villa Porvenir. Hay muchos errores historiográficos como este. Tenemos la mala costumbre de cambiar los nombres, surge un nuevo personaje y todo va a ese nuevo personaje. Eso tiene que cambiar. Hay que dejar que la historia vaya marcando a quién hay que colocar. Veo mal que le pongan nombres actuales a las calles, porque eso está prohibido por el gobierno de la provincia de Buenos Aires en 1980. Tienen que pasar diez años después de muerto el personaje para colocarle el nombre a una calle. Acá hay nombres de gente que todavía vive. En fin, estamos en la Argentina.

Nosotros desde la Comisión de Homenaje a Piñeiro pedimos varias veces que se cambie la condición de localidad y pase a ser  declarada ciudad de Piñeiro. Hasta ahora nos han contestado bien, porque de acuerdo al último censo Piñeiro todavía no alcanzó los 30 mil habitantes, que es una de las condiciones. Hay algo más de 29 mil. Todavía no corresponde.

¿Qué rol tuvo el Riachuelo en la conformación y crecimiento de Piñeiro?

Es la clave.  De ahí parte todo. De ahí es que fuimos el segundo lugar en importancia en el partido de Barracas al Sud. Eso empieza en 1876 cuando se habla por décima vez de la canalización del Riachuelo y se comienzan las obras. En ese momento no llega hasta Piñeiro, sino que termina donde está el puente Pueyrredón. La segunda etapa es entre este puente y el puente Ocho, que estaba donde está actualmente el Puente Alsina.  El Riachuelo fue clave para la industria, que trae luego la población a Piñeiro.  Hubo muchísimas industrias aquí. Empezaron los saladeros y las graserías, luego las curtiembres, las fábricas de velas y jabones. Aquí no hubo frigoríficos. Hubo también industrias metalúrgicas y cristalerías que predominaron en algún momento, como Tamet y Pappini sobre fines del siglo XIX. Tamet nació en 1934 y fue un emporio mundial.

En el edificio de Pappini que está sobre el Riachuelo y donde se está construyendo una sede de la Undav, ¿funcionó un hotel de inmigrantes?

No, eso son mentiras. Ahí funcionaron las cristalerías de Rafael  Pappini desde 1905. Yo conozco la historia porque me la conto mi padre, cuya hermana se casó con Elio Pappini. Vinieron tres Pappini en 1896 que se dedicaron a lo mismo. Luego  se separaron y crean tres cristalerías, una sobre El Riachuelo, otra es la ex Cristalux, y otra la que estaba en Valentín Alsina. Me parece extraordinario que estén construyendo una sede de la Undav en ese edificio. Yo soy hincha de Piñeiro.

¿Cómo era el trabajo en esos lugares, es cierto que trabajaban muchos niños del barrio?

No lo sé, eso no me lo contaron. Mi padre sólo me contó, cuando caminábamos por la orilla del Riachuelo que eso pertenecía a los Pappini. La zona no era como ahora, que está bellísima. En 1950, la gente todavía se bañaba en El Riachuelo. Los vecinos le dieron al Riachuelo una importancia relativa, había mucha gente viviendo a orillas del Riachuelo. Mucha gente importante. De entrada Piñeiro se destacó por la calidad de gente que vivía. Al principio la zona también fue copada por las grandes fábricas. Por ejemplo, los  Persano y los Pienovi ya tenían sus fábricas.

La cantidad de industrias en la zona debe haber influido en la composición de sus habitantes, ¿cuáles fueron esas características?

Vino mucha gente a vivir acá. Había un conventillo que era donde iba a vivir toda la gente que trabajaba en Pappini. Estaba ubicado en Díaz y Fernández, era el de Mangiamorte. Había muchas huelgas en la zona, era un barrio proletario, socialista y anarquista.

¿Todo este movimiento obrero e industrial se tradujo en el desarrollo del comercio?

Primitivamente el comercio se desarrolló en la calle Domínguez (hoy Lebensohn) y desde 1950 en la avenida Galicia. En 1910 nace el Centro de Comerciantes y Propietarios de Piñeiro y Industriales. Funcionó un poco como una Sociedad de Fomento, muchísimos logros se consiguieron por el Centro de Comerciantes. Recuerdo personajes como Enrique Festa, Osvaldo Giúdice, que era maestro mayor de obras y fue el que hizo muchas de las casas que aun continúan  en pie, Francisco Pienovi que estuvo en todas las instituciones, por ejemplo en la primera comisión de la Iglesia. La calle Domínguez  estaba llena de comercios minoristas, era lo mejor que había dentro de un barrio proletario. Los dueños de las empresas no vivían acá. Los primeros propietarios de las fábricas vivían en Capital. Después todas las grandes fábricas fueron compradas por Ernesto Torquinst, a principios del siglo XX. Tenía la metodología de comprar fábricas que se venían abajo como La Negra, la Tamet, entre otras.

¿Pienovi también fue concejal del Partido Conservador?

Sí, y gracias a eso empiezan a pavimentarse muchas calles de Piñeiro allá por los años 20. Alejandro Persano también fue concejal. Estaba José Palmeiro, que era socialista y editaba una revista que se llamaba Riachuelo. Esto permitió que Piñeiro avanzara.

¿Ese importante movimiento obrero habrá tenido varias huelgas en la zona?

La primera huelga en la zona fue en 1887 en la Compañía General Pobladora que era la encargada de las obras de canalización del Riachuelo en la zona. En Pappini, por ejemplo, hubo una huelga en 1920 y en 1921 le provocan un incendio de la gran siete, cierra en 1925 cuando se traslada a la calle Chile.

¿Qué cambió en Piñeiro con la aparición del peronismo?

El 16 de octubre ya se empezó a mover en Piñeiro y el 17 pararon todas las fábricas, algunos cruzaron por el viejo puente Pueyrredón y otros por el de las vías del tren. No creo que nadie haya cruzado a nado, no creo que haya habido tanto amor por algo que recién empezaba. En el 45 asumen dos personajes no muy queridos de la zona. El comisionado municipal Aníbal Villaflor y el Ministro de Trabajo José María Freire. Villaflor era delegado de la Lanera Argentina y duró un año. Freire tuvo la desgracia de decir algo que a mí me quedó marcado. “Estamo (SIC) en el año cincuenta, el año de las tres eses, el año santo, el año sanmartiniano, y el año cincuenta”.

¿Y por qué dice que no eran muy queridos, ambos eran representantes de los trabajadores?

Y, eran personajes que no tenían mucha cultura.

¿Cómo era la vida social de los vecinos de Piñeiro?

En 1902, nace el Club Progresista que era netamente social. Apenas comienzan tienen bailes y una comisión de señoritas, algo poco habitual porque los clubes estaban todos formados por hombres. Había corsos y el agua se tiraba en pomos, también había harina y papel picado. El primer corso se hizo en la calle Aldecoa, desde Rosetti hasta Rivero, no recuerdo bien el año pero creo que en 1908. Los clubes hacían los famosos 8 bailes 8. El corso en la avenida Galicia empieza en 1913 y era sólo de una cuadra. Yo he participado poco en los corsos porque soy no partidario de las grandes multitudes.  También se hacía la Fogata de San Juan y el palo enjabonado, en la década del 40.Mi padre era el encargado de enjabonar el palo.

¿Cómo fue su infancia acá en el barrio?

Yo nací en Domínguez 1114. Mi vida acá en Piñeiro transcurrió dentro del catolicismo. Fui fundador de Acción Católica y del Movimiento Familiar  y Cristiano, de los cuales nunca fui muy partidario. Yo iba a misa e iba a leer el libro que en ese momento se estaba leyendo, no a misa. Hoy día y a través de la ciencia, diría que el hombre es quien crea a Dios. También jugué mucho al fútbol en el potrero que había en San Luis y Díaz y en el potrero de las vías del Roca, compartí muchos partidos con el Bocha Humberto Maschio. Me iba temprano de los asaltos de la Acción Católica porque al otro día me levantaba  temprano para ir a jugar al fútbol.

¿Y los cines en esta parte del barrio?

El primero fue de José Occello, el cine La Perla, que duró hasta 1960. Nació en 1910 como confitería y estaba en Lebensohn 902. Todavía en su frente se nota la estructura de un cine.

¿Qué cosas tangibles del barrio deberían ser declaradas patrimonio histórico de Piñeiro?

Por ejemplo, de las ventiletas de la cloaca central, la de la avenida Galicia 115 no está declarada. Una calle adoquinada como Rosetti, la casa que perteneció a la familia Pienovi de Lebensohn 905 y que hizo el arquitecto Mario Roberto Alvarez deberían ser declaradas patrimonio histórico Otra casa importante desde su arquitectura es la de García 60, por su  antigüedad también es importante el inmueble de Salanova, en Rivero e Yrigoyen, ta tienen 100 años allí. Las casas de nuestras dos ciudadanas ilustres, Elsyster Sánchez Barberena y Judith Gomez Mas, también. Las casas que tengan más de 100 años deberían ser declaradas patrimonio histórico.

Acerca de Hernán Bravo

Director y fundador del periódico La Voz de Piñeiro desde 2003. Técnico superior en Periodismo egresado de TEA en 1998.

Ver todas las entradas de Hernán Bravo →

4 comentarios en «Entrevista al historiador local Rudi Varela: “El Riachuelo fue clave para la industria”»

  1. Aho ra que veo la foto de Rudi,lo recuerdo,porque yo vivia a la vuelta de su casa en Diaz 1040 como un pibe rubio alto muy querido en su cuadra que tenia cada personajes inolvidables como los Mangora,Firpo,Parga,los Praconovo,Roberto Vecino,y a la vuelta en Aldecoa el inefable Bachicha,la carpinteria de Renato Colobig,son demasiados recuerdos que se agolpan en la memoria de mi infancia y adolescencia.

  2. Yo recuerdo trabajé en la fábrica de repuestos para automotores, Degregori. El propietario se llamaba Abel. Tenía un socio. Uni de los dos vivía en Parque Lezama. Allí trabajé creo que un año. Después me independice y me instale un kiosco enfrente de la ENET N 2 de la calle Jean Jaures en el barrio de Villa Fischer en gerli oeste.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.