LOS MUCHACHOS DE ANTES

Humberto Cistaro y Pablo Parisi atienden desde 1966 su peluquería. Primero en la avenida Bernardino Rivadavia 992 y desde 1966 en el 981 de la misma avenida.


Entrar a la peluquería de Pablo Parisi y Humberto Cistaro es sumergirse en la historia. Los sillones, uno al lado del otro, y el mobiliario son de la década del 50 y la habilitación municipal de 1966 cuelga enmarcada en una de las paredes, cuando pudieron independizarse de su patrón anterior José Siglieri al comprar el fondo de comercio de la peluquería Los Muchachos que funcionaba en Rivadavia 992. Hasta 1989 alquilaron allí, año en el que pudieron adquirir el local propio en el 981 de la misma avenida.


Humberto y Pablo ya están jubilados pero siguen trabajando, un poco por entretenimiento y otro poco por necesidad. «Tenemos más de cincuenta años de oficio, somos peluqueros del montón pero de primera», dice Parisi, enfundado en su guardapolvo celeste al igual que Humberto. «También sabemos trabajar moderno, pero no hago mechas como se usan ahora porque no quiero», reniega Pablo.


Sobre los cambios del barrio, Pablo afirma que no han sido muchos, pero exhibe una fotografía en la que la avenida Rivadavia empedrada es atravesada por las vías del tranvía. «La asfaltó Herminio Iglesias cuando fue intendente, él también era cliente nuestro. Lástima que no pudo seguir su obra, que fue muy buena para la zona», sostiene Parisi. «Hoy cuando llueve todavía nos inundamos», afirma y recuerda una de las inundaciones más graves de la zona. Fue el 12 de octubre de 1967 cuando desbordó el Río Matanza y de Campo de Mayo abrieron unas compuertas que hicieron que la zona se inundara como nunca antes. «Había un metro y medio de agua, los sillones flotaban y la gente pasaba en lancha por avenida Galicia. Tuvieron que venir y dinamitar el terraplén para que baje el agua», cuenta Pablo y agrega que estaban todos bronceados porque había sol y los vecinos se habían refugiado en las terrazas.


Abuelos, padres y nietos de la zona han pasado por la peluquería de Pablo y Humberto. Tres generaciones de vecinos que se han mantenido como clientes de estos dos hombres durante años. «Hay muchachos que están viviendo en otro lado y todavía vienen a atenderse con nosotros», comenta Pablo.

Acerca de Hernán Bravo

Director y fundador del periódico La Voz de Piñeiro desde 2003. Técnico superior en Periodismo egresado de TEA en 1998.

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3 comentarios en «LOS MUCHACHOS DE ANTES»

    1. Hola Susana. Si, Pablo, fue mi papá. La nota fue hecha hace años, y es un gran orgullo volver a verla y tenerla en mis manos.donde se refleja todo el esfuerzo durante años , y el ejemplo de grandes personas para con todos sus conocidos y el barrio. Hoy despues de tanto tiempo, vuelvo a ver esta nota, que en algún momento pedi , y me alegra tanto verla publicada, a la vez que me trae muchos recuerdos.Gracias a Uds y a todos los vecinos del lugar donde practicamente mi Papá pasaba gran tiempo, en su querido Piñeiro , junto a su socio y amigo de la vida, Humberto.Un saludo cordial

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