UNA FERIA DE CULTURA Y ECONOMÍA POPULAR

El sol quema en esta tarde de domingo de enero. La plaza Marcelino Ugarte parece un desierto antes de que las familias se acerquen para mitigar el calor entre los añosos árboles y el pasto de este espacio público ubicado al 200 de la avenida Rivadavia. Remodelada a nuevo y con presencia policial permanente es una de las plazas elegidas por los vecinos y las vecinas de Piñeiro para pasar las tardes o hacer ejercicio.

Desafiando al sol, un grupo de emprendedores y productores comienza a juntarse en el centro de la plaza buscando los pocos espacios con sombra. Pronto comienzan a traer tablones y fierros para armar la Feria de Cultura y Economía Popular de Piñeiro que ya va por su tercer verano en la plaza del cohete como llaman los niños y no tanto a esta plaza pública que data del año 1940. En pocos minutos la feria está armada y los puestos ofrecen los productos.

La Feria es una iniciativa de varias organizaciones sociales del barrio, entre ellas el Centro Cultural Juana Azurduy y el Almacén Cultural que son las que junto a los emprendedores la sostienen en la actualidad todos los domingos entre las 17 y las 20.30 horas. “La iniciamos luego de realizar una encuesta en la que el 50 por ciento de los encuestados afirmaba que era importante la presencia de una feria artesanal en la plaza”, cuenta Natalia Gómez, licenciada en Trabajo Social y una de las responsables de la feria.

Son entre 15 y 20 puestos en los que los vecinos ofrecen variados productos, en general de elaboración propia. Hay mates, macetas, plantas, artículos de limpieza, sahumerios, galletas artesanales, pan casero, jugos, juegos, juguetes y ropa, entre otras cosas. “La idea es que los participantes sean vecinos y vecinas del barrio que vendan cosas que tengan un valor agregado por su intervención, sin embargo, hay cierta flexibilidad”, asegura Gómez.

La organización colabora con los puestos que son gratuitos, al final de la jornada se pasa una gorra para que los participantes aporten lo que pueden. Con la recaudación se reparan los puestos, se compran tablones y decoración. Antes de la pandemia, se ofrecían espectáculos artísticos y actividades deportivas para los más chicos.

Para participar, los emprendedores deben ofrecer productos que sean elaborados total o parcialmente por ellos. Según Gómez, “las ventas son irregulares por la situación económica, pero muchos participan como una forma de realizar una actividad grupal y para relacionarse con otros vecinos”.

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Acerca de Hernán Bravo

Director y fundador del periódico La Voz de Piñeiro desde 2003. Técnico superior en Periodismo egresado de TEA en 1998.

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