FINALMENTE CERRÓ CASA ANTONIO

De a poco, cierran los comercios más antiguos y tradicionales de la localidad de Piñeiro, esos que componen nuestra historia e identidad barrial. Por supuesto, que los años influyen con algo de cansancio por parte de sus titulares y a veces por falta de parientes que continúen con el negocio familiar. Sin embargo, la crisis que producen los aumentos de tarifas y lo engorroso del algunos trámites son centrales razones a la hora de los cierres.

Al menos, es el caso de otro de los comercios del barrio que tuvo desde 2018 sus banderas de liquidación final . La artística de Antonio Mossecián fue fundada en 1949 y estaba ubicada en avenida Rivadavia 1002, al ingreso del barrio de Villa Castellino.

Tras la muerte de Antonio, el comercio quedó a cargo de su hija Patricia, quien trabajaba en el lugar desde que tenía 16 años. Con un poco de tristeza y otro de bronca, decidió poner punto final a la tradición familiar. “Me hubiera gustado continuar, pero la verdad que con los aumentos de las tarifas, los impuestos y las dificultades para traspasar la titularidad del comercio decidí cerrar y alquilar el local”, manifestó a La Voz de Piñeiro.

La artística fue también el atelier de Antonio, quien durante años brindó talleres de pintura a los vecinos y vecinas del barrio. El comercio se especializaba en productos para dibujo artístico y técnico. Casi tres años tardaron en vender el stock de mercadería existente. Acabados los productos, también terminó una parte de nuestra historia, pero no los cierres de los locales comerciales antiguos, a los que ya el barrio se va acostumbrando.

Acerca de Hernán Bravo

Director y fundador del periódico La Voz de Piñeiro desde 2003. Técnico superior en Periodismo egresado de TEA en 1998.

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5 comentarios en «FINALMENTE CERRÓ CASA ANTONIO»

    1. Te cuento que en la farmacia Minesas el farmacéutico era el hijo de Antonio. Pero el dueño de la farmacia cerró, ya es un señor mayor. El hijo de Antonio ahora trabaja en otra farmacia y es mi tío. Soy la nieta de Antonio, gracias por comentar

  1. Cuanta pena me da que cierre la Academia de Antonio! como le decíamos en casa cuando éramos chicos. Tuve la suerte de ir a allí a estudiar Pintura, cuando estaba justo enfrente. Un recuerdo de agradecimiento eterno a Antonio y Familia.
    Dato de color, allí donde estaba hasta hoy funcionó durante años el 9 de Julio, mítico café bar que nos servía de aguante en los 70’ Gracias por la nota.

    1. Gracias por comentar, Antonio era mi abuelo y es verdad que sus inicios fueron enfrente y en el local de la esquina funcionaba el bar 9 de Julio hasta que él pudo comprarlo. Gracias por recordarlo.

  2. Produce tristeza leer estas noticias,a pero todo tiene principio y fin, no hay nada eterno aunque nos duela, después los motivos pueden ser diferentes pero al final es lo mismo.

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